El doctor David Torales, director del Hospital de Policía Rigoberto Caballero, manifestó en la noche de este viernes a Telefuturo, que el suboficial ayudante Rolando Dávalos González, de 23 años, “está muy grave y todavía está con signos vitales”, tras recibir un balazo en la cabeza, durante un procedimiento en Limpio, Departamento Central.

Mencionó que está en coma, posterior a ser sometido a una cirugía. Está sedado, intubado en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), pero con signos vitales relativamente normales.

“Terminamos la cirugía, estuvimos hablando con el cirujano que se encargó de la cirugía y no habla todavía él de muerte cerebral. Tenemos signos de ciertos funcionamientos rudimentarios pero aún está con vida. Todavía no podemos certificar la muerte cereral”, expresó a Telefuturo.

Manifestó que no pueden descartar que su vida corra riesgo porque están bajo las primeras 24 a 48 horas de la posibilidad de muerte. Dijo que no se puede hablar de que “no vaya a fallecer” porque están en “una situación crítica” por tener lesiones muy graves.

El suboficial llegó al centro asistencial alrededor de las 16:00 e inmediatamente ingresó al quirófano en un lapso de una hora y media aproximadamente. Se descartaron otros tipos de lesiones en otras partes del cuerpo.

La otra persona herida es el suboficial ayudante Willian Ariel Pico Merlos, de 26 años, quien recibió un disparo en la mano, que no reviste gravedad. El mismo ya fue tratado y podría recibir su alta médica en las próximas horas. Está recibiendo tratamiento sicológico por el trauma que sufrió.

Los agentes realizaban un trabajo de inteligencia

La Policía Nacional a través del Departamento Antinarcóticos, en su lucha frontal contra el tráfico y consumo de drogas, mediante un operativo de alto riesgo logró la captura de Oliver Marcelo de León Recalde, de 21 años, Joel Jonás Martínez Insfrán, de 19 años y Gabriela Insfrán Giménez, de 45 años. Todos poseen antecedentes penales.

Los dos policías heridos estaban realizando un trabajo de inteligencia y al descender de un vehículo fueron atacados a balazos por las personas que estaban en otro rodado.

En un primer momento, la Policía manejaba la información de que las personas tenían en su poder medicamentos controlados, de uso veterinario, pero finalmente se confirmó que transportaban 8,390 kilos de cocaína.

También fueron incautados dos revólveres calibre 22, dinero en efectivo la suma de G. 800.000, objetos personales y documentos.

En horas de la noche, la Policía Nacional informó que otra mujer, cuya identidad no fue revelada, también quedó detenida en el marco de la investigación.