Según informó el vicepresidente Pedro Alliana, el diplomático sostuvo que las expresiones del mandatario brasileño fueron sacadas de contexto y que nunca existió la intención de ofender ni faltar el respeto al Paraguay, en medio de una controversia que durante la última semana tensó la relación entre ambos países.
La aclaración fue revelada durante una conferencia de prensa encabezada por Alliana y el canciller Rubén Ramírez Lezcano, luego de que Paraguay entregara una nota diplomática a la Embajada de Brasil fijando oficialmente su posición sobre el episodio y reiterando el reclamo por la devolución de bienes históricos vinculados a la Guerra de la Triple Alianza.
De acuerdo con el vicepresidente, el embajador brasileño transmitió que el Gobierno de Lula lamenta la interpretación que generaron las declaraciones y aseguró que el jefe de Estado brasileño nunca buscó descalificar al pueblo paraguayo ni distorsionar deliberadamente los hechos históricos.
A pesar de esa explicación, las autoridades paraguayas ratificaron que la versión sobre el origen de la Guerra de la Triple Alianza expresada por Lula no coincide con la posición histórica sostenida por Paraguay. Alliana afirmó que cualquier interpretación que altere los acontecimientos del conflicto reabre heridas que todavía permanecen presentes en la memoria de ambos pueblos y dificulta la construcción de una relación basada en la confianza y el respeto.
Como parte de la respuesta oficial, el Ejecutivo volvió a plantear un antiguo reclamo diplomático: la restitución de los trofeos de guerra y el acceso a documentos históricos que permanecen en poder de Brasil desde el conflicto del siglo XIX. Entre los bienes solicitados figuran el Cañón Cristiano y el Cañón Mariscal López, considerados símbolos del patrimonio histórico paraguayo.
El vicepresidente explicó que estos objetos forman parte del patrimonio oficial brasileño, por lo que cualquier eventual devolución dependerá de una decisión que adopte el Congreso del vecino país. No obstante, sostuvo que un gesto de esa naturaleza contribuiría significativamente al proceso de reconciliación entre ambas naciones.
Por su parte, el canciller Rubén Ramírez Lezcano también aprovechó la conferencia para responder a las publicaciones de algunos medios brasileños que pusieron en duda la existencia de una conversación telefónica entre los presidentes Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva.
El ministro insistió en que dicha comunicación efectivamente se produjo y aseguró que esa información fue confirmada tanto por el presidente Peña como por el propio embajador brasileño, además de señalar que el asunto también fue abordado durante su reunión con el canciller de Brasil.
La controversia comenzó tras las declaraciones formuladas por Lula sobre la Guerra de la Triple Alianza, que provocaron una fuerte reacción en Paraguay y motivaron pronunciamientos del Congreso Nacional, cuestionamientos desde distintos sectores políticos y la convocatoria del embajador brasileño por parte de la Cancillería.
Con la explicación transmitida por el representante diplomático de Brasil, ambos gobiernos intentan reducir la tensión generada durante los últimos días. Sin embargo, Paraguay dejó en claro que mantendrá su postura en defensa de su interpretación histórica y que continuará impulsando el reclamo por la restitución de los trofeos y documentos vinculados a la guerra.



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