Una realidad latente es la de los Consulados “honorarios” que surgen como hongos en la capital departamental del Alto Paraná. Son muchos los empresarios y comerciantes foráneos “interesados” en obtener chapas diplomáticas, con lo cual evitan cualquier tipo de controles. Periodistas de La Clave pudieron detectar que lujosos vehículos con placa consular constantemente cruzan el Puente de la Amistad, de un lado al otro de la frontera, sin control alguno, ya que por ley estos pillos tienen inmunidad diplomática y son considerados prácticamente “intocables”.

No se descarta que se estén trasladando mercaderías o altos valores en dinero efectivo a Foz de Yguazú, valiéndose de las chapas diplomáticas para burlar los controles. La mayoría de estos empresarios “operan” en el contrabando de electrónica, se enriquecen en CDE, pero viven en Foz, donde invierten todos sus lucros. En la mayoría de los casos, sus funcionarios que operan en Paraguay también son todos brasileños, por lo que la actividad de estos comerciantes “consulares” no trae ningún beneficio para la capital departamental, sino más bien ensucia la imagen de la ciudad con actividades ilegales como contrabando, piratería, evasión y otros.

Son varios los empresarios que fungen de cónsules honorarios; podemos citar por ejemplo a Mijail Elías Meskim Bazas, cónsul honorario de Siria. Luego están los integrantes del “clan Nasser”, Ahmad Bahjat Nasser, más conocido como “Armando”, cónsul honorario de Italia, y Nabil Bahjat Nasser, cónsul honorario de Uruguay. Estos tienen sus oficinas consulares en las sedes donde operan sus negocios, con lo cual evitan cualquier posibilidad de que sus locales sean allanados por las autoridades.

Otros empresarios en la misma situación son el dueño de la conocida tienda Monalisa, Charif Hammoud, cónsul honorario de Eslovaquia; su esposa Bárbara Hammoud, cónsul honoraria de Francia; Mohamad Said Mannah, cónsul de Turquía, la abogada y empresaria Linda Taijen, vicecónsul de España, entre otros.

Fuentes fidedignas del Ministerio Público confirmaron que varios de estos “cónsules honorarios” fueron o son investigados por diversos delitos, como ser evasión de impuestos, lavado de dinero e incluso financiamiento del terrorismo. Un agravante es que muchos de estos “diplomáticos” tienen su sede consular en el mismo lugar donde operan sus negocios, bloqueando de esta manera la posibilidad que las autoridades puedan allanar sus locales, pues cuentan con inmunidad diplomática, refirieron las fuentes.

CANCILLERÍA DEBE INTERVENIR

La Cancillería Nacional debe controlar esta situación y retirar las chapas diplomáticas de personas que no tienen el perfil y más bien buscan inmunidad para seguir con sus negocios oscuros. Fuentes diplomáticas fidedignas aseguran que estos títulos de “cónsules honorarios” simplemente son comprados por los pretendientes, quienes pagan elevadas sumas para de esta manera contar con un título de influencia política y, además, portar en sus vehículos la cotizada “chapa diplomática”, cuyo uso evita cualquier tipo de control de parte de la Policía Nacional, Municipal o Patrulla Caminera. Lo mismo vale para sus negocios, que se convierten en “sedes consulares” y consecuentemente son intocables para cualquier autoridad.