Así lo resolvió el Tribunal de Sentencia de Encarnación compuesto por Gustavo Arzamendia, Eva Silva y Liz Sanabria, tomando en cuenta los elementos expuestos por el Ministerio Público.

En el juicio oral y público se exhibieron pruebas testificales y documentales a fin de demostrar la culpabilidad de Goncalves, quien asesinó de 11 puñaladas a Elizabeth Godoy en presencia de sus tres hijos menores de edad. El hecho se produjo en el barrio Itá Paso en la capital del departamento de Itapúa.

Ambas personas mantuvieron una relación por 11 años, en los cuales la mujer fue víctima de violencia familiar, motivo por el cual decidió dar por finalizado el vínculo, lo que a su vez provocó la brutal venganza con el fatal desenlace.

Luego del hecho, Goncalves huyó a la República Argentina donde residían sus familiares, hasta que finalmente fue detenido en el vecino país en abril de 2020.

La fiscal Griselda González demostró la participación de Goncalvez en el hecho con pruebas contundentes, como declaraciones de testigos claves, entre ellos familiares y la hija menor de la víctima, mediante Cámara Gesell.

El Tribunal dictó la pena de 30 años, además, consideró que el acusado tiene un alto grado de peligrosidad por lo que le adicionó 5 años más de prisión como medida de seguridad.

Se trata de la condena más alta que se ha logrado en un caso de feminicidio en el Departamento de Itapúa y deja un precedente para otros casos de la misma tipificación.