Hasta voceros de Salud Pública admiten la gravedad de la situación a causa de que las plantas habilitadas y las proveedoras externas no dan abasto por el cada vez más alto número de pacientes internados a causa del virus, como el viceministro de Atención Integral, doctor Hernán Martínez.

Sin embargo, pretenden “normalizar” la situación asegurando que “les pasa a todos los países”; sin embargo, Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia y los demás no tienen ese drama que parece nuevamente una característica de la indolencia y la falta de gestión del gobierno paraguayo.

Mucha gente aguarda con expectativa la habilitación de la planta de oxígeno de Acepar; sin embargo, el mismo Martínez reconoció que eso no va a solucionar el problema ya que esta planta solamente “va a paliar un poco” la situación, afirmando que la construcción de una planta permanente es la solución pero apenas está en proceso un llamado a licitación pública.

El desesperado llamado de familiares de pacientes en IPS y el hospital regional de Concepción, que ayer obligó al gobierno a enviar al departamento unos 30 balones de oxígeno porque el stock existente se terminó a la tarde. Además, el director de la I Región Sanitaria, doctor Hugo Cabrera, dijo que hay 32 más que están en camino, junto con un tanque criogénico que será instalado dentro del hospital.

Pero el problema no acaba allí ya que, aunque el gobierno pretende tapar la información, hay datos de que en varias zonas del país hubo pacientes que fallecieron por falta de oxígeno, como en Coronel Oviedo, en donde padre e hija fallecieron después de estar más de 45 minutos sin asistencia respiratoria. Según Salud, la muerte se debió a “complicaciones” pero los familiares insisten en que esa fue la causa.

La gestión del gobierno se limita a reaccionar de manera urgente cuando el daño está hecho, enviando oxígeno de a puchito a los lugares en donde la provisión terminó, lo cual no es más que una curita a la herida cada vez más profunda que enfrenta el sistema sanitario.