"Empezaría por sacar para toda la familia los celulares de los dormitorios, baños y de los comedores, de todo sitio donde haya privacidad e intimidad familiar", sostuvo Gaspar, al remarcar la importancia de establecer espacios libres de tecnología dentro del hogar.
El especialista hizo especial énfasis en los dormitorios y señaló que, de acuerdo con su experiencia en charlas y talleres, casi la totalidad de los niños que poseen un teléfono celular duermen con el dispositivo.
"Lo de los dormitorios es fundamental. En todas mis charlas, talleres, disertaciones que doy, casi el 100% de los niños que tienen un teléfono duermen con el teléfono. Eso es muy malo, eso hay que sacarlo", afirmó.
Gaspar también recomendó a los padres establecer reglas claras sobre el uso de los dispositivos, que no se limiten únicamente a los horarios, sino que contemplen además el contenido al que acceden los menores y las condiciones de utilización.
En ese sentido, destacó la importancia de que los padres trabajen de manera coordinada. Como ejemplo, mencionó el caso de un colegio donde los padres de alumnos de cuarto grado acordaron implementar controles parentales similares para todos los niños.
"Si un compañero va a la casa de otro compañero ve exactamente lo mismo que ve en su casa", explicó, al señalar que este tipo de medidas requieren acuerdos entre las familias.
La importancia de hablar con los hijos
El experto sostuvo que, más allá de los controles tecnológicos, la confianza y el diálogo son fundamentales para prevenir situaciones de riesgo. "Sobre todas las cosas, confianza, charla, hacer cosas con nuestros hijos, jugar con nuestros hijos, preguntarles qué hicieron en internet", señaló.
Gaspar relató además una experiencia reciente durante un taller realizado en un colegio con más de 300 niños. Tras conversar con los alumnos sobre los riesgos de internet y cómo funcionan algunas de sus herramientas, los estudiantes comenzaron a contar situaciones que conocían.
Según explicó, a partir de ese intercambio surgieron más de 38 casos que deberán ser investigados por padres y docentes, relacionados con compañeros que compartían fotografías íntimas de alumnas y otro tipo de material.
Ante este escenario, el especialista insistió en que la prevención debe comenzar dentro de la propia familia, con límites claros, acompañamiento constante y espacios de convivencia en los que la tecnología no ocupe el centro.



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