En la audiencia preliminar sustanciada este miércoles los fiscales Gerardo Mosqueira y Julio Ortíz ratificaron la acusación por el hecho punible de homicidio doloso, hurto especialmente grave y robo con resultado de muerte, en contra de Óscar Ariel Caballero Sahlmann, supuesto autor del asesinato del exfiscal Javier Ibarra.

Misma postura asumió el abogado Selmar Rodrigo Moreno, representante de los querellantes adhesivos, la exfiscala Noelia Neuman (viuda de Javier Ibarra) y sus dos hijos menores de edad.

A su vez el abogado Alcides Rodrigo Gayoso Serafini, por parte de la querella representada por los hermanos del exfiscal Ibarra, también se ratificó en la acusación y acompañó el pedido de que el procesado Óscar Caballero sea juzgado en un juicio oral y público.

Por su parte el abogado defensor Derlis Damián Ahrens se allanó al pedido de la fiscalía y las querellas, en cuanto a que la causa se eleve a juicio oral y se analicen las pruebas ofrecidas por las partes.

Desde el Juzgado de Garantías informaron que el acusado Óscar Caballero hizo uso de la palabra durante la audiencia preliminar y reclamó que el testigo, Leonardo Ruíz, siga libre y él vaya a juicio oral, a pesar de que no le hayan practicado pruebas técnicas-científicas sobre su presencia en la escena del crimen.

Según la acusación del Ministerio Público Óscar Ariel Caballero Sahlmann mató a su exjefe, el exfiscal y exviceministro de Seguridad Interna Javier Ibarra, entre la noche del 24 de noviembre y la madrugada del 25 de noviembre de 2022, para luego robarle el arma homicida y entregarle a un amigo la misma para que la oculte.

Caballero fue detenido el pasado 5 de enero en su domicilio ubicado en la zona de Zeballos Cue, de la ciudad de Asunción. Desde el momento de su detención el ahora acusado elaboró la hipótesis de que el móvil del crimen fue por una deuda en dinero.

En ese sentido, a través de declaraciones de familiares del ahora acusado, se pudieron obtener datos que Javier Ibarra le debía dos meses de salario, equivalentes a unos G. 4.000.000.

A partir de esta información, el Ministerio Público consideró que Caballero habría ido a la casa de su patrón para requerirle el dinero impago. Tras el hecho, el sindicado huyó del sitio llevándose consigo el arma utilizada, que además era propiedad de Ibarra.

Dicha arma había entregado a Leonardo Ruíz Ortiz para que la guarde. Sin embargo, este último, hizo entrega del mismo poco después de un mes después.

Según datos recabados a través de la declaración testimonial brindada por Leonardo Ruiz Ortiz, este trasladó a Óscar Caballero hasta la casa de Javier Ibarra, en San Lorenzo, en una motocicleta. El hombre bajó y él quedó esperando en la calle por 40 minutos, tiempo en el que escuchó disparos dentro de la casa. Posteriormente se acercó a él Óscar Caballero, quien le dijo que se retire del lugar.

El informe técnico y científico del Departamento de Criminalística de la Policía confirmó que el arma que desapareció de la casa de Javier Ibarra, asesinado entre el 24 y 25 de noviembre de 2022, y luego fue entregada por Leonardo Ruiz Ortiz, quien la guardó a pedido de Óscar Ariel Caballero Sahlmann, efectivamente fue la utilizada en el crimen del exfiscal.

Si bien al momento en que el artefacto bélico fue entregado a los investigadores no contaba con el tubo cañón, su uso se determinó mediante el rastro en el fulminante del proyectil -levantado en la escena del hecho- y el percutor del arma.

Teniendo en cuenta los datos de Criminalística, más el testimonio de Leonardo Ruiz, se puede presumir con más fuerza que Óscar Ariel Caballero es el autor del homicidio del exfiscal Javier Ibarra, según el representante del Ministerio Público.