El hecho se habría registrado la noche del 6 de octubre de 2026, durante un encuentro entre ambos. Ayer, ya entrada la noche, la presunta homicida se benefició con prisión domiciliara, concedida por un juez Edgar Manuel Lezcano.

Según la investigación, la mujer, identificada como Karina Fernanda Custodio de Oliveira, de 29 años, y el hombre, el empresario brasileño Valdecir Meiners Casiano, de 52, compartían una cena y vino cuando se habría producido una discusión que derivó en una gresca. Durante el forcejeo, la ahora imputada presuntamente le habría asestado a la víctima una herida mortal en el pecho con un cuchillo de cocina. Según el informe médico forense, la víctima falleció a causa de un shock hipovolémico provocado por la lesión penetrante de arma blanca.

El cuerpo fue hallado el 7 de octubre en la sala de la vivienda, tendido boca abajo. Durante la inspección, los intervinientes observaron rastros de sangre en distintos sectores del piso y sobre un sofá, además de mechones de cabello, fragmentos de vidrio y posibles manchas de vino. El informe médico forense también describió una lesión compatible con una mordedura en el brazo derecho de la víctima.

En el marco de las diligencias, los investigadores localizaron abandonada la camioneta Chevrolet S10 blanca, propiedad del fallecido, y que fuera utilizada por la presunta responsable para escapar del lugar. A una distancia aproximada de entre uno y un kilómetro y medio del lugar donde fue recuperado el vehículo, encontraron una bolsa con un pantalón negro, una blusa, un cuchillo y mechones de cabello.

La mujer, quien permaneció prófuga durante varios días, se presentó el lunes 12 de octubre ante la comisaría de la jurisdicción. Durante su declaración ante la Fiscalía, reconoció que estuvo con el hombre esa noche y que las prendas halladas eran suyas, pero sostuvo que actuó en defensa propia ante una agresión física y amenazas de parte del hombre. También manifestó que se retiró del lugar en la camioneta y que posteriormente buscó atención médica por las lesiones sufridas.

Entre los elementos reunidos por la Fiscalía figuran el acta de levantamiento del cadáver, el certificado de defunción, el informe médico forense, las fotografías de la escena del crimen, las actas de localización del vehículo y de incautación de evidencias, el informe policial y las declaraciones incorporadas a la investigación.

Con estas evidencias, el fiscal Galeano formuló la imputación por homicidio doloso, conforme al artículo 105 del Código Penal, en concordancia con el artículo 29, inciso 1.º, y solicitó un plazo de cuatro meses para concluir la etapa preparatoria y presentar el requerimiento conclusivo.

La imputada quedó a disposición del juzgado de garantías. No obstante, la mujer abandonó la prisión tras ser beneficiada con arresto domiciliario dispuesto por el juez penal de sentencia de San Alberto, que interina el juzgado penal nº 7 de CDE, Edgar Manuel Lezcano.