En lugar de sentar una postura firme ante la proliferación de universidades de dudosa calidad, el titular del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), Luis Ramírez, optó por la cautela y sembró dudas sobre la eficacia de un congelamiento en la creación de nuevas universidades privadas, como se plantea en la Cámara de Senadores actualmente.

Para el ministro, una moratoria de dos años corre el riesgo de “cerrar la oportunidad” a entidades de renombre, una justificación que minimiza el impacto inmediato de las carreras que hoy operan sin controles rigurosos. No obstante, el secretario de Estado sí afirma estar de acuerdo con mejorar las fiscalizaciones.

La iniciativa de suspender la creación de nuevas universidades privadas es impulsada por un bloque de senadores opositores en respuesta al escándalo de los títulos falsos y el emblemático caso de Hernán Rivas. El objetivo central del proyecto es frenar la proliferación descontrolada de universidades “garaje” y otorgar un respiro al sistema para auditar la calidad real de la oferta académica.

Hasta la misma Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) brindó su dictamen favorable a la moratoria de dos años, por considerarla indispensable para frenar el colapso del sector, especialmente el de gestión privada.

¿Pausa a nuevas universidades? Los “peros” de Luis Ramírez ante el proyecto de ley

Para Ramírez, frenar la habilitación de nuevas casas de estudio por la vía legislativa puede resultar una “medida simplista” si no se la acompaña de un plan integral. “Yo, lo que digo es que suspender algo no siempre te ayuda a funcionar en la línea que querés. Puede ser que sí, pero tiene que venir con una visión compleja”, argumentó el ministro ayer, tras la presentación del nuevo bachillerato técnico forestal.

El ministro del Interior, Enrique Riera, durante la reunión con rectores de universidades privadas y públicas. El ministro del Interior, Enrique Riera, durante la reunión con rectores de universidades privadas y públicas. Los dueños de las instituciones hicieron lobby para no ser acreditadas.

En concreto, la postura del titular del MEC se sintetiza en tres reparos principales:

  • El riesgo de frenar la excelencia: Advierte que la moratoria podría dejar fuera a instituciones internacionales de nivel.
  • Ineficacia ante lo ya existente: Plantea que suspender nuevas aperturas no soluciona el problema de las carreras de baja calidad que ya están en funcionamiento.
  • Apuesta a la fiscalización: Sostiene que la prioridad debe ser el fortalecimiento de los controles del Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) y las acreditaciones de la Aneaes.

“Incluso, yo puedo estar cerrando la oportunidad, por poner un ejemplo, a una prestigiosa universidad que quiere venir a instalarse a Paraguay y no puede, mientras se siguen quedando instituciones que no tienen el prestigio de esas que se quieren instalar”, remarcó.

El ministro Ramírez no descartó de plano la iniciativa, aunque insistió en la necesidad de no precipitarse. “Hay que tener mucho cuidado con el paso que se va a dar. Yo no estoy cerrado a ninguna posibilidad; creo que sí tiene que ser pensada en un contexto mucho más amplio y ponerle también tiempos”, señaló.