No obstante, los dos líderes del Partido Colorado no se dieron el esperado “abrazo republicano”. Tampoco, Abdo ni Cartes hicieron declaración oficial alguna.
Sí habló Pedro Alliana y, en primera instancia, pidió acompañar al partido dejando los intereses personales de lado. “Nuestra lealtad es con el partido no con los hombres”, expresó, agregando que esta unidad que “tanto les irrita es ya una tradición dentro de nuestro Partido”.
“Este abrazo republicano es el símbolo de una tregua de honor pactada para que podamos encarar con la plenitud de nuestra vitalidad los próximos compromisos electorales. Entre nosotros no existen capitulaciones deshonrosas sino renunciamientos generosos, mirando ese interés superior de garantizar la victoria”, señaló Alliana.



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