El almuerzo de Marcial Benítez (39), herrero de profesión y amante de la vida silvestre, se vio interrumpido por una visita inesperada.

Justo era mediodía y la televisión estaba encendida en el noticiero. Desde su habitación, vio asustado a su nieto Sandro, de solo un año, quien le pidió upa porque tenía miedo.

“Primero no entendí, pero después me di cuenta de que realmente tenía miedo. Entonces, me fui a ver qué estaba pasando. ¡Ahí vi a la víbora salir de mi pieza!”, relató Benítez.

Indicó que sintió temor por su nieto, que apenas comenzaba a caminar, pero él está muy acostumbrado a manejar estos animales porque vive en la isla Chaco’i, frente a la ciudad de Concepción.

“Nosotros convivimos con los animales. No llamé a los Bomberos porque era más trámite que ellos vengan, ya que vivimos en una isla. Así que opté por liberarla en un esteral a 15 metros de mi casa, ese es su hábitat”, detalló.

Si bien no es la primera vez que Marcial maneja yararás, esta vez decidió grabar el hecho porque el animal entró a su casa. Con un machete, agarró al animal y lo sacó de la casa con mucha delicadeza y sin lastimarlo.

“Mucha gente comentó mi video y se preguntaba por qué no la maté. Yo enseño a respetar la vida silvestre; no tenía que matarla si estaba satisfecha. Calculo que comió dos sapos, uno de los animales que también hay en abundancia en mi casa y es una fuente principal de alimentos de las yararás”, explicó.

Añadió que la víbora tenía aproximadamente 90 centímetros. “Inusual era su tamaño, eso sí. Feroz era”, comentó.

Instó a las personas a no manipular el animal y a llamar a los bomberos.

“Yo lo hice porque soy nativo de acá, nací y crecí aquí. Sé cómo manejarla, sé que es venenosa, pero si encuentran una, llamen a los bomberos, no la toquen”, concluyó.

Fuente: Diario Extra