En el documento, los gremios advierten que «persistir en este rumbo profundizará el conflicto, debilitará la institucionalidad sanitaria y pondrá en riesgo la credibilidad del país ante los mercados internacionales».
Subrayan que «la ganadería es uno de los pilares estructurales de la economía paraguaya», ya que sostiene miles de productores, genera empleo directo e indirecto, aporta divisas, dinamiza el interior del país y posiciona a Paraguay como exportador confiable de carne al mundo.
Los firmantes enfatizan que «no se puede ni se debe tomar ninguna decisión sanitaria de alto impacto sin el aval del eslabón productivo, que es principalmente quien asume los riesgos, invierte, cumple y responde ante las consecuencias».
La ARP y los gremios acompañantes exigen que esta posición «sea considerada al más alto nivel del Gobierno Nacional» y dejan sentado que «el sector productivo no acompañará ningún proceso de levantamiento de la vacunación que no esté basado en: responsabilidad técnica real, consenso efectivo con la producción, respeto a la cogestión público-privada (ley 808/96), y garantías plenas para el complejo cárnico y el país».
«La sanidad animal no admite imposiciones. La producción ganadera no aceptará decisiones inconsultas. Paraguay no puede darse el lujo de retroceder», concluye el pronunciamiento.
En una carta separada dirigida al presidente de SENACSA, Dr. José Carlos Martin Camperchioli, fechada el 23 de diciembre de 2025 en Mariano Roque Alonso, la ARP reitera su «rechazo absoluto» a la propuesta presentada en la reunión del 9 de diciembre.
El sector ganadero sostiene que «no aceptará ni acompañará ningún cambio de estatus sanitario que sea impuesto, apresurado o definido de manera unilateral». Advierte que «la sanidad animal no entrega espacio para decisiones políticas aisladas, ni una agenda que pueda construirse de espaldas a la producción».
Los gremios recuerdan que «el sistema sanitario paraguayo se construyó y se sostuvo sobre un modelo de cogestión público-privada, reconocido dentro y fuera del país como una fortaleza». Desconocer este principio «no es una diferencia de criterio: es una ruptura institucional».
Cualquier intento de SENACSA de avanzar sin consenso, sin corresponsabilidad y sin la participación activa del sector productivo será considerado «inaceptable y contrario al interés nacional».
El comunicado lleva las firmas de los presidentes de la ARP, Nelore Paraguay, APPPEC, Brangus Paraguay, Brahman Paraguay, CEA, Braford Paraguay y Senepol Paraguay, entre otros.



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