El escenario se generó luego de que un grupo de médicos que anteriormente había presentado renuncias resolviera retirar esas dimisiones tras mantener conversaciones con las autoridades sanitarias. Estos profesionales también comunicaron que no acompañarán la próxima medida de fuerza convocada por el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed).

La decisión, sin embargo, provocó una rápida reacción de diferentes organizaciones médicas, que aclararon públicamente que no participaron institucionalmente del entendimiento y que tampoco consideran que sus términos representen las demandas generales planteadas durante las últimas semanas.

Entre las organizaciones que marcaron distancia figuran el Círculo Paraguayo de Médicos, la Sociedad Paraguaya de Medicina Crítica y Cuidados Intensivos, la Sociedad Paraguaya de Cirugía de Trauma, la Sociedad Paraguaya de Neumología y la Sociedad Paraguaya de Medicina Familiar.

También se pronunciaron la filial de Sinamed de San Pedro, profesionales de terapia intensiva pediátrica, médicos especialistas y subespecialistas del Hospital Nacional de Itauguá y profesionales del Hospital General Pediátrico, profundizando el rechazo al intento de presentar el entendimiento alcanzado con un sector como una salida general al conflicto.

La Sociedad Paraguaya de Cirugía de Trauma manifestó un rechazo categórico al acuerdo y sostuvo que no puede ser considerado una determinación institucional de la organización. En consecuencia, aclaró que sus miembros no se consideran representados por lo negociado.

La Sociedad Paraguaya de Neumología adoptó una posición todavía más crítica. Cuestionó que algunos profesionales hayan negociado directamente con la ministra de Salud, María Teresa Barán, y advirtió contra la búsqueda de beneficios particulares en medio de un reclamo que involucra al conjunto del sector médico.

La Sociedad Paraguaya de Medicina Familiar, por su parte, señaló que los términos alcanzados no responden suficientemente a las reivindicaciones que originaron las movilizaciones. La organización volvió a colocar entre los puntos pendientes la adecuación salarial y las condiciones laborales de los profesionales.

Con este escenario, el acuerdo alcanzado con una parte de los especialistas no consiguió modificar, hasta el momento, el calendario de protestas. La huelga anunciada para el 21 y 22 de setiembre continúa firme y el Sinamed mantiene su reclamo por una solución que alcance de manera general a los médicos del sistema público.

La secretaria general del sindicato, Rosanna González, rechazó además que el entendimiento con los profesionales que habían renunciado pueda interpretarse como una fractura de la organización. Explicó que aquellas dimisiones habían sido presentadas individualmente por especialistas de determinadas áreas, entre ellas neonatología, cirugía pediátrica y anestesiología.

González acusó además al Gobierno de intentar instalar una interpretación distorsionada de las negociaciones y cuestionó duramente la manera en que se presentó públicamente el acuerdo. "Esto parece más una novela turca y los que están escribiendo el libreto realmente ya se pasan en las escenas", expresó la dirigente.

El episodio agrega así un nuevo capítulo a una crisis que continúa abierta pese a las sucesivas conversaciones entre autoridades y profesionales. Mientras una parte de los médicos retiró sus renuncias y decidió apartarse de la huelga, numerosas sociedades y organizaciones médicas reafirmaron que las demandas centrales permanecen pendientes.

El conflicto vuelve ahora a concentrarse en las próximas negociaciones con el Ejecutivo. Sinamed espera una nueva propuesta oficial para el lunes, luego de reconocer que las conversaciones sufrieron un retroceso tras el acuerdo paralelo. Mientras no exista una respuesta considerada suficiente sobre salarios y condiciones laborales, el gremio mantiene la convocatoria para dos nuevas jornadas de huelga nacional.