Se trata de Raúl Brítez González (35), personal de la empresa de seguridad de la empresa Mburuvicha, al servicio de la empresa Toyotoshi S.A., de cuyo poder fue incautado un aparato celular de la marca Huawei, de color negro, modelo MRD-LX3, con IMEI nº 862563043083736, sin chip, ni memory card, denunciado como robado, propiedad de la empresa Mburuvicha. Según los datos, el mismo cayó en varias contradicciones por lo que el fiscal interino del caso, Osvaldo Zaracho, encabezó el allanamiento de su vivienda.

CONTRADICCIONES

Según el informe policial, alrededor de las 09:40 de ayer, agentes de Investigaciones se constituyeron en la casa de Raúl Brítez González (guardia de seguridad), a quien se le consultó sobre el asalto ocurrido el miércoles a la tarde. El mismo refirió que se encontraba en el interior del local, momento en que fue sorprendido por cuatro sujetos armados con armas de fuego, quienes le redujeron y le golpearon en la cabeza, cayéndose al piso y le despojaron de su teléfono celular de la marca Huawei, color negro, con número (0994) 556.313, corporativo de la empresa de seguridad Mburuvicha y la escopeta de la firma. Sin embargo, empezó a caer en contradicciones y al ser cateado, los investigadores encontraron en su poder el aparato celular que supuestamente los delincuentes le habían despojado el día anterior.

A partir de allí las sospechas de su participación en el hecho cobraron fuerza, más aún que el mismo dijo que lo habían golpeado en la cabeza, pero el hombre no tenía herida alguna.

Durante la verificación de la casa no se pudo encontrar evidencias que guarden relación con el asalto, sin embargo, el guardia fue llevado a la base de Investigaciones para más averiguaciones, y así como están las cosas es el sospechoso de haber facilitado a los delincuentes los datos precisos, tales como que no funcionaban las cámaras, la hora para atacar y otros datos relevantes.