Cristaldo señaló que la disminución de los ingresos, sumada a los elevados costos de producción y de la canasta familiar, dificulta la actividad de las empresas. Advirtió que, si los números no cierran, podrían realizar ajustes que eventualmente deriven en despidos.
Como respuesta, se acordó conformar una mesa de trabajo integrada por técnicos del sector público y privado para analizar alternativas y posibles mecanismos frente al escenario cambiario. El dirigente aclaró que el sector busca previsibilidad y conocer la hoja de ruta económica del Gobierno, sin plantear una intervención específica del Banco Central.
La preocupación también alcanza a los productores que se preparan para la próxima cosecha, ante el riesgo de pérdidas y dificultades para cubrir sus costos. Cristaldo advirtió que esta situación podría generar consecuencias económicas y sociales en el campo.





