Guillermo Alicio Moral Centurión, de 44 años, fue asesinado de un balazo en el pecho a las 16:32 del jueves 2 de octubre de 2025, cuando estacionaba su camioneta sobre la calle Congreso de Colombia, frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), en el barrio Santísima Trinidad, en la capital del país.
Ostentaba el grado de teniente coronel del Ejército Paraguayo. En ese momento, trabajaba como ayudante general del presidente de la Suprema Corte de Justicia Militar, general de división Nicolás Ángel Narváez Retamozo.
Guillermo Moral fue eliminado solo un mes después de que fueran condenados en un juicio oral el coronel del Ejército Paraguayo Luis María Belotto Quiñónez, su esposa Alba Lidia Alé de Belotto y el abogado Miguel Ángel Mendieta Fernández.
Las sentencias contra estos fueron dictadas el 4 de setiembre de 2025 justamente gracias a la declaración del teniente coronel Guillermo Moral, quien confirmó ante el Tribunal de Sentencia que Belotto, Alé y Mendieta intentaron sobornarlo el 26 de mayo de 2023 para que autorizara el ingreso de un celular a la celda del supuesto capo del narcotráfico Miguel Ángel Insfrán Galeano, alias Tío Rico.
Resulta que el teniente coronel Moral era en esa época el jefe de reclusorio en el penal militar de Viñas Cue, en Asunción, donde estaba preso Tío Rico, luego de que fuera extraditado de Brasil el 19 de mayo de 2023 en el marco del histórico caso A Ultranza Py.
Los sicarios se dirigen en motocicleta hacia la camioneta del militar Guillermo Moral.
Para la Policía y la Fiscalía, es claro que Guillermo Moral fue ultimado en represalia porque no ayudó a Tío Rico y luego ayudó a condenar a los que quisieron ayudar al capo.
La identificación de los sicarios
Solo 48 horas después del ataque, la Policía identificó a los dos sicarios que acabaron con la vida del militar.
La divulgación de los videos de cámaras de seguridad fue fundamental para que sus propios vecinos delataran a los criminales.
Los asesinos resultaron ser Rogelio Lemuel Díaz Brítez, de 18 años, quien manejaba la motocicleta utilizada para el sicariato, y Alexander Abrahán Rojas Duarte, de 16 años, quien efectuó el mortal disparo con un revólver calibre 38.
Las casas de estos fueron allanadas en la ciudad de San Antonio, pero ya no fueron encontrados porque, había sido, después del atentado viajaron a Ciudad del Este para cobrar por el “trabajo”. Supuestamente les prometieron G. 20 millones por matar al militar.
Cuando la Policía también llegó a Ciudad del Este, los agentes recibieron la información de que supuestamente los dos sicarios ya habían sido asesinados, en el marco de una especie de “quema de archivo”.
Sin embargo, los giros de dinero que recibieron los dos autores materiales antes y después del atentado llevaron a la Policía a los supuestos contratantes.
Teniente coronel Guillermo Alicio Moral Centurión, asesinado en Asunción.Todos los procesados por el asesinato de Guillermo Moral
Fue así que el 16 de octubre de 2025, cayeron detenidos en Ciudad del Este el que sería el financista del crimen, Jorge Guillén Bogado, de 44 años, y uno de sus sobrinos, Ángel David González Guillén, de 22 años, quien por instrucciones de su tío habría enviado a los sicarios el dinero para el “trabajo”.
El 28 de octubre de 2025, apareció flotando en el río Paraná, frente al municipio de Domingo Martínez de Irala, el cuerpo del tirador que eliminó a Guillermo Moral, Alexander Abrahán Rojas Duarte, quien efectivamente fue ejecutado tras el atentado.
Al día siguiente, la Policía capturó en otra serie de allanamientos en Ciudad del Este a Luis Fernando Guillén Martínez, de 22 años, quien es hijo del supuesto financista Jorge Guillén Bogado; Elda Sofía Galeano Kleiner, de 43 años, y el concubino de esta, Marco Antonio Florentín Camacho, de 42 años, también involucrados en el envío de dinero a los sicarios.El 22 de febrero de 2026, finalmente, fue capturado en Ciudad del Este el que tal vez sea el organizador principal del atentado, Carlos Antonio Báez Guillén, de 35 años, alias Lulú, sobrino de Jorge Guillén Bogado.
Según los datos, Lulú sería el que recibió el pedido para matar al militar Guillermo Moral, contactó con los dos sicarios y organizó el envío de dinero a estos.
Además, Lulú sería el que recibió en Ciudad del Este a los dos sicarios luego del homicidio, supuestamente para pagarles por el “trabajo”, pero al final los habría eliminado.
La investigación está a cargo del fiscal de Crimen Organizado de Asunción, José Martín Morínigo Coronel, aunque también integran el equipo de trabajo sus colegas de la misma unidad Carlos Alejandro Cardozo Pereira y Christian José Ortiz Riveros.Los fiscales deben presentar acusación contra los imputados este mes, cuando vence el plazo, excepto contra Carlos Antonio Báez Guillén, alias Lulú, quien fue el último que cayó preso.



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