Manifestó que no se pudo comprobar el estado de unas 958 máquinas expendedoras de combustible pertenecientes a Petropar, esto a pesar de que la empresa fue consultada. Otra cosa curiosa que ocurrió, es que se supo que la supuesta reparación de un camión de la petrolera costó más que el propio vehículo, solo para que este termine en el mismo estado original.
Volviendo a lo de las máquinas expendedoras, estas no pudieron ser ubicadas a pesar de que, de nuevo, Petropar fue consultada sobre este tema y no habría dado una respuesta clara.



COMENTARIOS