-¿Cuáles son sus proyectos, sus propuestas para el Ministerio Público con esta nueva designación?

“Primero que nada, corresponde saber en qué zona nos va a designar el fiscal general y en base a eso, ver qué es lo que se necesita en concreto en la zona que nos toque trabajar y desde ahí empezar a hacer un proyecto más concreto, de acuerdo a las necesidades más urgentes que requiera la zona, pienso que esa es la prioridad de acuerdo a la Fiscalía, donde nos toque o el lugar donde nos toque desempeñar nuestras funciones ahora”.

-Con su experiencia de más de 19 años como fiscal, ¿cuál es su visión general? ¿cuáles serían las prioridades para usted?

“Dar una respuesta rápida en la ciudadanía como representante de la sociedad, me debo a ella, y transmitir mi trabajo en ese sentido de que encuentren justicia cuando recurran a la Fiscalía”.

-¿Cómo se ejecuta ese plan?

“Con trabajo día a día, en coordinación con los fiscales con los que nos toque trabajar y fortaleciendo el trabajo de los mismos, lo que me cabe desde el lugar que ahora me toca desempeñar”.

-Quiero insistir, usted habló de la representación de la sociedad y la sociedad en realidad reclama mucho la participación o la actuación efectiva del Ministerio Público, ¿en qué punto usted insistiría?

“Sería bueno también ahí dar una buena señal a la ciudadanía comunicacionalmente, cuando la actuación de la Fiscalía realmente amerita, para que ella entienda donde nosotros tenemos legitimidad activa para poder intervenir en todos los casos y que pueda estar segura de que cuando corresponde, la Fiscalía va a estar ahí. Pienso que también es muy importante poder dar una buena señal a la sociedad en ese sentido”.

-Ahora con puertas abiertas usted promete trabajar justamente para esa sociedad.

“Como siempre lo hice”.

-La lucha contra el crimen organizado y la corrupción como ve.

“Es una lucha de nunca acabar y ahí vamos a seguir desde donde me toque, apoyando en la labor de los que siguen ese tren”.

-Un mensaje final para la ciudadanía

“Que confíe, que hay gente que se dedica y entrega cuerpo y alma desde donde le toca trabajar, corriendo los riesgos que muchas veces no lo hace público y sacrificando muchísimas cosas a nivel personal y familiar. Hay gente muy honorable dentro del sistema de justicia y que la ciudadanía tiene que ver las señales y acompañar la labor de los fiscales o los jueces desde donde les toca”.

El Observador