Un Tribunal de Sentencias resolvió condenar a solo cinco años de pena privativa de libertad a Selva Elizabeth Portillo Rodas, alias “Selva Hũ”, por los hechos de tenencia y tráfico internacional de estupefacientes, además de transgresión a la Ley de Armas. Asimismo, se otorgó una pena casi simbólica de apenas dos años de prisión a su esposo, el exconcejal municipal de Villa Ygatimí, Gustavo Franco.
La decisión Judicial quedó lejísimos de la pretensión de la Fiscalía, que había solicitado penas de 12 y 10 años de cárcel respectivamente, atendiendo a la peligrosidad del grupo y a las evidencias colectadas.
El Tribunal estuvo integrado por los jueces Gustavo Villaverde, como presidente, junto con Benito González y Cinthia Espíndola. La resolución no fue unánime: la magistrada Espíndola votó en disidencia al considerar que, durante el juicio oral, la Fiscalía probó con suficiencia la culpabilidad de los procesados para aplicar los 12 y 10 años requeridos originalmente.
Sin embargo, la mayoría impuesta por Villaverde y González optó por la condena mínima.
Camioneta blindada, fusil de asalto y un arsenal en la vivienda
Las pruebas acumuladas durante la investigación de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) daban cuenta del poder operativo de la pareja en la zona de Canindeyú. El procedimiento de captura se realizó el 24 de agosto de 2024 en la zona rural de Villa Ygatimí, cuando un equipo de la SENAD interceptó a “Selva Hũ”, a su pareja y a otros acompañantes mientras se movilizaban a bordo de una camioneta con blindaje de alta protección.
En el interior del vehículo, se incautaron un fusil de asalto BCM4 calibre 5.56 con cargador alimentado con 30 tiros, además de dos pistolas calibre 9 milímetros preparadas para el uso inmediato.
El posterior allanamiento a la propiedad de los procesados permitió descubrir un verdadero arsenal de guerra. Se incautaron 92 proyectiles calibre 7.62 para armamento pesado, 175 cartuchos calibre 5.56 y 56 municiones para pistolas 9 milímetros. A este arsenal se le sumaron 21 kilos de marihuana en distintas modalidades, incluyendo hachís y porciones prensadas listas para la distribución.
Selva Portillo, conocida como “Selva Hũ”, junto a las armas incautadas tras su detención.El sangriento historial de sicariatos
El nombre de Selva Portillo Rodas era conocido en el departamento de Canindeyú. Su figura tomó notoriedad pública a finales del 2023 tras desatarse una feroz guerra de bandas por el control de las rutas del narcotráfico y la producción de marihuana en el norte del país.
La “guerra” sangrienta arrancó el 6 de noviembre de 2023 con el asesinato de su padrastro, Pedro Fernández Martínez, alias “Don Pedro”, acribillado por dos sicarios en las inmediaciones del centro urbano de Villa Ygatimí.
A partir de ese crimen, las autoridades señalaron a “Ña Selva” como la supuesta cabeza de una facción que ordenó una seguidilla de ejecuciones en respuesta. En la lista figuraron Ygnacio Medina Brítez, alias “Nachito” (15 de diciembre de 2023), y su secretario Jorge Miguel González Franco, alias “Ko’olo” (9 de marzo de 2024).
Las represalias del grupo rival no tardaron en llegar: el 12 de marzo de 2024 cayó abatido Gregorio Gómez Noguera, alias “Chingolo”, considerado el hombre de confianza de “Selva Hũ”.
La sangrienta disputa cerró un trágico capítulo el Viernes Santo de ese mismo año, cuando Darío Medina, alias “Darío’i”, hermano de “Nachito” y presunto líder de la banda rival, fue localizado y ejecutado por sicarios en su escondite de Guayaybí, San Pedro.





