Esto se habría producido mediante la compraventa de cuatro inmuebles que, según la imputación, fueron vendidos a la víctima sin las condiciones necesarias, ya que uno de ellos estaba hipotecado, otro tenía un usufructo vitalicio, otro ya estaba transferido a un tercero y el último también terminó escriturado a un tercero.

En todos los casos Gubetich habría recibido dinero y pagarés o cheques que descontó dejando al comprador con las deudas, según refería también la denuncia. El escrito refiere que «no se trataría de simples incumplimientos contractuales, sino de contratos empleados como materialización de un engaño planeado por los imputados para captar la voluntad de la víctima, y obtener así una disposición patrimonial, sin contraprestación en provecho de los mismos y en perjuicio de la víctima».