De acuerdo con la investigación, los funcionarios habrían sustraído sin autorización, el pasado 16 de setiembre, unos 300 metros de cable de cobre subterráneo de 800 pares, pertenecientes a la empresa estatal. Para concretar la extracción, presuntamente utilizaron una camioneta institucional Nissan Frontier. El perjuicio económico para Copaco fue estimado en aproximadamente G. 25 millones.
La presunta sustracción quedó registrada en fotografías y videos captados por un transeúnte, quien posteriormente remitió las evidencias a las autoridades de Copaco. Según los antecedentes, tras retirar el cableado, los funcionarios lo trasladaron hasta el predio de la central de la empresa, ubicado en Humaitá y Nanawa, en Mariano Roque Alonso, presuntamente siguiendo instrucciones del jefe de Operaciones de Red. La investigación deberá determinar ahora el grado de responsabilidad de cada uno de los imputados.





