Ricardo Sanabria tiene a su esposa en el Instituto Nacional del Cáncer (Incan) diagnosticada con una enfermedad oncológica que la obliga a recibir sesiones de quimioterapia y radioterapia.

“El medicamento viene en frascos de 50 mg y ella necesita 70 mg por cada quimio, o sea, son dos frascos que utiliza y 700.000 guaraníes por cada vuelta”, comentó Sanabria, en una entrevista con Gen – Nación Media.

Estos fármacos no están disponibles en el Incan y pese a las consultas, las respuestas son siempre las mismas, no cuentan con los productos y tampoco los recibirán.

“Las empresas farmacéuticas no están dando porque el Estado tiene una deuda. Otra cuestión es que hay mucha burocracia”, indicó Sanabria.

Señaló que, si su esposa corta la quimioterapia, también deberá interrumpir la radioterapia, lo cual, implicará un riesgo para su salud.

Quienes estén interesados en colaborar con esta familia, pueden comunicarse al 0986 230 006.