Una funcionaria de Aduanas en el puente San Roque González de Santa Cruz fue denunciada y apartada de su cargo tras un irregular procedimiento con una mascota.
El incidente comenzó cuando una pareja de paraguayos intentó ingresar a Argentina con su perro de raza Pomerania sin la documentación sanitaria completa. Aunque inicialmente se les indicó que debían retornar a su país, la jefa de la unidad ordenó el "secuestro administrativo" del animal.
Tras una protesta de los dueños al día siguiente, una investigación interna reveló que el perro no estaba en ninguna dependencia oficial, sino en el domicilio particular de la funcionaria.
El hecho generó cuestionamientos sobre los procedimientos aplicados en controles fronterizos y la falta de resguardo institucional en este tipo de casos.
Desde Aduanas iniciaron un sumario administrativo para determinar responsabilidades y esclarecer cómo el animal salió del circuito oficial, en un episodio que expone fallas en los mecanismos de control y abre interrogantes sobre posibles abusos de autoridad.



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