El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó ayer el Informe de las Finanzas Públicas (IFP) 2026. El documento analiza la evolución reciente de la economía paraguaya, el desempeño de las cuentas públicas y las perspectivas macroeconómicas y fiscales de mediano plazo.
El informe incorpora una evaluación de riesgos vinculados a mayores costos de financiamiento, menor expansión de la demanda interna, menor crecimiento de los socios comerciales y depreciación cambiaria. En el escenario combinado, la materialización simultánea de estos shocks reduciría el crecimiento del PIB de 4,2% a 2,6% en 2027. En 2028, el déficit aumentaría de 1,5% a 2,2% del PIB y la deuda pública alcanzaría 35,3% del PIB, frente a 32,7% en el escenario base. Aunque la actividad se recuperaría posteriormente, la deuda permanecería aproximadamente un punto porcentual del PIB por encima del escenario base en 2031.
Uno de los principales riesgos fiscales estructurales sigue siendo el pasivo pensional. La Caja Fiscal ha registrado un deterioro sostenido, concentrado especialmente en el Magisterio Nacional y las Fuerzas Públicas. En marzo de 2026 se aprobó la Ley 7633/2026, que establece medidas para la reforma del sistema de jubilaciones y pensiones del sector público. La norma introduce cambios en las tasas de aporte, los requisitos de acceso a la jubilación, las tasas de sustitución y la base de cálculo de los haberes, con el objetivo de mejorar la relación entre aportes y prestaciones y contener el crecimiento del déficit previsional.
Si bien la reforma reduce el déficit proyectado, sus efectos se materializan de forma gradual y no eliminan el desequilibrio de largo plazo. Por ello, el seguimiento de la sostenibilidad previsional se mantiene como un componente central de la gestión de riesgos fiscales.
Las demandas sociales y de infraestructura también condicionan el espacio fiscal. El gasto asociado a programas como Tekoporã, Adultos Mayores y Hambre Cero pasó de 0,1% del PIB en 2006 a 1,6% en 2025 y se proyecta en 1,8% para 2026. El marco de mediano plazo busca preservar estos programas, al tiempo que reconoce las brechas de infraestructura y las crecientes necesidades de atención sanitaria.
Además, en un escenario específico de menor demanda interna, se contempla una reducción de 1,0 punto porcentual en el crecimiento de la inversión privada y de 1,4 puntos porcentuales en el del consumo privado en 2027 respecto al escenario base.
4,2 por ciento es lo que se espera que crezca el producto interno bruto en el 2026, según el MEF.
35,3 por ciento del PIB alcanzaría la deuda pública en el 2028, según las proyecciones oficiales.





