Los hechos ocurrieron en la noche del lunes, luego del encuentro deportivo, cuando seguidores del equipo de Minga Guazú se apoderaron del bombo y la bandera de la hinchada franqueña, con esto los inadaptados reaccionaron con violencia y llegaron al local gastronómico de Ríos, que está en el centro urbano, arrojaron los cascotes y uno de ellos impactó de pleno en el rostro, dejándolo inconsciente.

Los bomberos de Minga Guazú auxiliaron a Ríos hasta un centro asistencial de Ciudad del Este, donde tras los estudios pormenorizados descartaron cualquier lesión en la cabeza, pero sí que requerirá una cirugía reconstructiva, probablemente en la capital del país.

“Lo que ocurrió fue un caso de vandalismo, Diego estaba en nuestro local (gastronómico) cuando llegaron la gente de Presidente Franco, atacando a pedradas y él se llevó la peor parte, queriendo apaciguar los ánimos, pero fue imposible con esa turba que vino con todo”, expresó su papá, Armando Ríos, ayer cuando lo acompañaba en un sanatorio privado de Ciudad del Este.

El jefe comunal electo no puede hablar por las condiciones en que se encuentra y sus familiares quieren la evaluación de un experto para que pueda definir si estará o no en condiciones de dar su discurso, cuando asuma el cargo el próximo 9 de noviembre.

ACCIÓN PENAL

El intendente electo quedó internado y ya el médico forense del Ministerio Público fue a revisarlo, luego de una denuncia penal por el hecho punible de lesión grave, presentada por los allegados a Diego Ríos. No descartan, inclusive, una querella adhesiva, atendiendo la magnitud de los hechos y los daños ocasionados.

Las cámaras de seguridad de las principales avenidas de Minga Guazú, donde se originó la gresca están siendo analizadas y servirán para identificar, eventualmente, al responsable del ataque a Ríos y además de él otras personas que quedaron con heridas menores, también atacadas a la altura de la cabeza.