Reveló que el guardia de un hotel que se encuentra pegado a su residencia, le informó que desconocidos ingresaron al hall de su vivienda con la intención de robar unas sillas plegables de su propiedad.

La agente policial contó esta anécdota a manera de ejemplo para subrayar que ni los propios funcionarios encargados del orden están exentos de ser víctimas de la ola de inseguridad. “Yo siendo policía, no saben la impotencia que sentí”, manifestó.