Los informes elaborados por la División de Estudios Hidrológicos de la Superintendencia de Operación indican que la marca hídrica subirá desde los 109,47 metros sobre el nivel del mar en la zona del Puente de la Amistad hasta situarse progresivamente en la cota de los 111 metros el lunes 12 de octubre. Se precisó además que, por la configuración topográfica, el fenómeno no generará afectaciones sobre estructuras ni viviendas en la margen brasileña.

Ante la amenaza latente para los asentamientos instalados en las franjas inundables de Ciudad del Este, la Asesoría de Responsabilidad Social de la margen paraguaya desplegó un operativo especial de evacuación en el barrio San Rafael. Hasta el momento, unas 41 familias han sido retiradas de sus hogares de manera anticipada y reinstaladas en áreas seguras fuera del alcance del desborde.

El asesor de Responsabilidad Social de Itaipú, Derlis Gauto, explicó que los trabajos se realizan de manera coordinada entre los estamentos de la binacional y los propios pobladores. «Iniciamos el traslado de la gente para evitar que nuestros compatriotas sufran con estas inundaciones. Estamos agilizando la salida de las personas», enfatizó el funcionario, destacando la recepción favorable de las familias para abandonar voluntariamente el perímetro de riesgo.

El despliegue de auxilio humanitario abarca el suministro de vehículos para la mudanza de enseres y electrodomésticos, montajes de carpas, instalación de sanitarios portátiles y provisión de agua potable, chapas y colchones. Asimismo, con la colaboración activa de vecinos y voluntarios de la comunidad, se garantizó la distribución de cestas de alimentos e insumos para la preparación de comedores comunitarios dentro de los refugios.

En el plano operativo, la Dirección Técnica de Itaipú evalúa efectuar una leve reducción gradual en la cota del embalse durante los próximos días para habilitar un volumen de reserva que amortigüe el pico máximo de la riada. Los equipos especializados continuarán con el seguimiento meteorológico de forma ininterrumpida para ajustar las estrategias de contención según la evolución de las lluvias en la región.