Lo que resulta aún más indignante es que esta brecha salarial se produce a pesar de que Paraguay cuenta con apenas 417 funcionarios más que Brasil. La administración paraguaya no solo ha inflado su nómina, sino que también ha establecido categorías salariales exorbitantes en comparación con las del lado brasileño. Esta situación revela una clara falta de control y una política de despilfarro que atenta contra los intereses de la ciudadanía.

La opacidad con la que opera la administración paraguaya de Itaipú es otro factor alarmante. Mientras los datos salariales están disponibles en el sitio web brasileño, en el lado paraguayo ni siquiera es posible acceder a la nómina de funcionarios. Esta falta de transparencia sugiere que hay mucho que ocultar y que la corrupción podría estar enquistada en la estructura de la binacional.

Los privilegios y las prebendas otorgadas a los funcionarios paraguayos de Itaipú son un insulto a la población que lucha día a día por subsistir. Publicaciones periodísticas han revelado casos en los que basta con tener estudios secundarios para acceder a salarios millonarios, mientras que la mayoría de los ciudadanos apenas logra cubrir sus necesidades básicas.

Es evidente que Itaipú se ha convertido en un botín político para los gobiernos de turno en Paraguay. La binacional es utilizada como una herramienta para premiar a correligionarios, amigos y familiares con cargos dirigentes y salarios astronómicos. Esta práctica corrupta y nepotista socava los recursos que deberían destinarse al bienestar de la población y al desarrollo del país.

La administración paraguaya de Itaipú debe ser sometida a una auditoría exhaustiva y transparente. Es imperativo poner fin al despilfarro, la corrupción y el favoritismo que han convertido a la binacional en un símbolo de la podredumbre del sistema. Los responsables de esta gestión ineficiente y corrupta deben rendir cuentas ante la justicia y la ciudadanía.

Fuente: Made in Paraguay