Además, fueron condenados a 6 años de reclusión Francisco Delosanto Ayala, alias Chapéu, hermano de Bugão; y Sirio Eudes Riquelme, alias Cambista. La fiscalía, representada por la fiscal Lorena Ledesma, probó en juicio oral que los mismos habrían inyectado al sistema financiero dinero proveniente del narcotráfico.

Además, los jueces hicieron lugar al comiso de los lujosos inmuebles, vehículos y otros bienes que fueron adquiridos con dinero producto del ilícito. El colegiado estuvo presidido por Inés Galarza e integrado por Juan Dávalos y Pablino Barreto

El proceso penal derivó del Operativo Jerjes I, cuyo objetivo fue la desarticulación de una organización criminal que operaba en Canindeyú y traficaba drogas hacia Brasil.

Para la fiscalía, Bugão creó una organización criminal que se dedicaba al transporte de cocaína desde Perú y Bolivia y de marihuana, para posteriormente «blanquear» la ganancia producto del ilícito con la compra de inmuebles y vehículos.