Según relató el letrado, Viveros Cartes tuvo que recuperar su libertad en la víspera, sin embargo, se encontraron con una orden de captura vigente, que data del 2013, por el exhorto de cumplimiento de la condena que recibió en Brasil. “Lo que nosotros decimos, que siempre pasa acá en el Poder Judicial, es desidia cuando una persona tiene que recuperar su libertad y nos enteramos de que nunca fue levantada esa orden de captura, siendo que él desde el 2016 ya estuvo otra vez detenido. O sea que, es una falencia del Juzgado de Ejecución Nº 1 en aquel entonces que era la Dra. Ana María Llanes, y por culpa de eso no pudo salir”.

Sobre el proceso con Brasil, detalló que Viveros Cartes “tenía una condena de 16 años, después se bajó a 14 años y él cumplió 8 años allá (Brasil) y en el 2010 él recuperó su libertad por una libertad condicional, lo cual se le revocó en el 2013 y le faltaba un año, imagínense desde el 2016 a esta parte, que es del 2024, siete veces por ahí ya cumplió”, detalló.

Refirió que está preparando un hábeas corpus reparador y preventivo para que recupere su libertad y asegura que ya no tiene ninguna pena por cumplir, pues la condena de 8 años que recibió en nuestro país por tenencia y comercialización de sustancias estupefacientes ya fue compurgada el día de ayer.

“Hoy en día el señor Juan Domingo Viveros Cartes ya no le debe nada la justicia”, exclamó el defensor y aseguró que está privado de libertad de forma ilegítima por esa orden de captura que sigue vigente y que impidió que ayer pueda recuperar su libertad.

Comentó además que ya está en trámites en el Juzgado de Ejecución Nº 1 para el cómputo y el cumplimiento de la condena, además del levantamiento de la orden de captura.

Juan Domingo Viveros Cartes fue condenado en 2001 en el Brasil por transportar una megacarga de 240 kilos de cocaína y tras cumplir seis años de prisión, fue extraditado al Paraguay para cumplir el resto de su condena.

Luego, en el 2018 en Encarnación por tenencia y comercialización de sustancias estupefacientes, tras ser hallado culpable de haber transportado vía aérea un cargamento de 558 kilogramos de marihuana, hecho ocurrido en 2012 cuando llamativamente fue beneficiado con arresto domiciliario mientras cumplía la condena impuesta en Brasil.