El desempeño agrícola estuvo sostenido principalmente por una mayor producción de soja, arroz, poroto, girasol y tabaco, rubros que tuvieron una incidencia significativa en el resultado de la campaña 2025/2026. La expansión permitió que el sector mantuviera un crecimiento de dos dígitos durante los primeros seis meses del año.
La fotografía, sin embargo, es menos uniforme cuando se observa el conjunto de las actividades vinculadas al sector primario. Durante el segundo trimestre, la agrupación de ganadería, forestal, pesca y minería registró una variación interanual negativa de 4,1%, llevando su resultado acumulado del semestre a una contracción de 0,9%.
En el caso de la ganadería, uno de los factores que incidió en el resultado fue la menor faena de bovinos, asociada a un proceso de recomposición del hato ganadero. Esto significa que la caída de la actividad no necesariamente responde a un retroceso generalizado de toda la producción pecuaria, sino también a decisiones vinculadas al ciclo productivo y a la recuperación del inventario de animales.
De hecho, dentro del mismo segmento se observaron comportamientos positivos. La faena de cerdos y aves aumentó, al igual que la producción de leche cruda y huevos, mostrando que la dinámica pecuaria presenta diferencias importantes según el rubro.
También el sector forestal y la minería registraron incrementos en determinadas actividades. En el caso de la minería, se destacó particularmente una mayor extracción de piedras y arenas. Sin embargo, estos avances no fueron suficientes para compensar el desempeño negativo del conjunto durante el primer semestre.
El contraste entre agricultura y las demás actividades primarias deja una señal relevante para la economía paraguaya. El crecimiento del sector rural no puede medirse únicamente a través del comportamiento de los cultivos, especialmente en un país donde la producción ganadera, forestal y otras actividades vinculadas a los recursos naturales tienen un peso importante en la generación de actividad, empleo y divisas.
La fortaleza de la agricultura durante el primer semestre está estrechamente vinculada al resultado de la campaña agrícola 2025/2026. Por eso, además del crecimiento registrado, será importante observar cómo evolucionan los principales cultivos en los próximos meses y cuánto de este impulso puede trasladarse al resto de la economía.
Los datos muestran, en definitiva, un sector primario que avanza a dos velocidades: la agricultura aporta un fuerte impulso, mientras otras actividades enfrentan un período de menor dinamismo. Para Paraguay, cuya estructura productiva mantiene una elevada exposición al campo y a los recursos naturales, esta diferencia será un factor a seguir de cerca en la segunda mitad del año.



COMENTARIOS