El 4 de abril pasado, los miembros del tribunal de sentencias que entiende en la causa que afecta un grupo de empresarios del rubro de cambios de divisa liberó a Julio César Duarte, quien afronta dos procesos muy sonados, uno denominado operativo Status, ejecutado en 2020 y otro en el 2022, crimen que habría dirigido desde su celda en la Agrupación Especializada, que derivó en el secuestro del cambista que fue asesinado y su cuerpo tirado en General Artigas, departamento de Itapúa.

Existen fuertes versiones que el empresario con mote de criminal, Julio César Duarte, haya pagado una millonaria coima a los magistrados para lograr su libertad que ahora supuestamente aprovecharía para fugarse, atendiendo que se expone a una alta condena una vez afronte un juicio oral, primero por narcotráfico y luego por el secuestro y asesinato del cambista.

De acuerdo con los relatos de la imputación, Duarte envió a su secretario, identificado como César Alexis Elizeche, quien se encargó de recibir la suma de 52 mil dólares del hijo del cambista ejecutado, como alegado en su declaración ante la Fiscalía y el juzgado. El cobro del rescate fue confirmado tras un allanamiento realizado en la celda de Duarte (en Agrupación Especializada), quien quedó así como uno de los miembros que ejecutó el secuestro con posterior asesinato del cambista esteño, cuyo cuerpo fue encontrado seis meses después del plagio. Duarte estuvo involucrado con un peruano y otro boliviano, quienes habrían ordenado el secuestro del cambista a quien responsabilizaron por la pérdida de un cargamento de cocaína.

FISCALES INVOLUCRADOS

De acuerdo con los datos, los fiscales Isaac Ferreira, Fabiola Molas y Omar Segovia se opusieron a la liberación del presunto capo mafioso, sin embargo, no apelaron la resolución.