Todo comenzó con la desaparición de Mabel y Mía el 9 de enero de 2019, denunciada por su marido, José Dolores Ortega un día después, sindicando a Eduardo como sospechoso. “Le acusó de la desaparición. Dijo que le amenazaba a la señora y supuestamente no sabía por qué le amenazaba. Esa historia le dice al papá de Mía para que se vaya a hacer la denuncia contra Eduardo. El primer sospechoso, único procesado, era Eduardo Villalba Benítez”, relató la Dra. Rosalina Delvalle, defensora del hoy absuelto.

La abogada contó que Eduardo estuvo bajo amenaza por José Dolores durante los primeros tiempos de la desaparición debido a que, él había sido testigo del crimen, sin saber que ella había muerto, publica el Diario Extra.

La abogada explicó que el concubino de la fallecida le obligó al encausado a citar a la mujer en un lugar alejado de Katueté, donde la mató frente a él. Casualmente esa comunicación que tuvo con Mabel antes de que desaparezca fueron los últimos contactos registrados en el cruce de llamadas y la única prueba con la que contaba la Fiscalía para acusar a Eduardo.

“José Dolores Ortega le mató a Mabel en presencia de Eduardo, ese mismo día de la desaparición. Su objetivo era matarle a Eduardo y a la señora. Eduardo hasta ahí conocía el hecho. Cuando le encuentra después de 3 días a José Dolores en la calle y le consulta dónde están Mabel y la criatura, le dice que están en el hospital y que más vale que no cuente nada o le iba a matar. Eduardo ni siquiera supo que estaban muertas, hasta que se entera por la prensa”, indicó la abogada.

Cabe mencionar que, a casi cuatro años del crimen, el presunto autor se encuentra prófugo y con paradero desconocido, presumiblemente salió del país.