Su representada solo quiere «trabajar tranquila», dijo la abogada, agregando que se busca que Amarilla pare la violencia y pida disculpas públicas.

Por su parte, Amarilla sostuvo que esta medida tiene un componente de persecución, pero se defendió diciendo que el chisme que causó la controversia fue publicado por el propio esposo de Lizarella, Óscar Rodríguez. Añadió que no tiene problemas en pedir disculpas si es lo que hace falta.