Estigarribia señaló que la mayoría de los casos se producen en Luque, San Lorenzo y Ñemby. Añadió que en muchas ocasiones cuando los carros de venta se cierran a la madrugada, igual se las ingenian para robar garrafas de gas, dinero en efectivo e insumos para preparar los lomitos.

“Es grande la pérdida que sufrimos y a veces nuestra ganancias se van volando en cuestión de minutos”, reclamó.

Asimismo manifestó que por lo general son adictos los que perpetran los robos.