Un grupo internacional de 27 expertos en salud respiratoria estableció por primera vez un conjunto de 10 variables que deben registrarse obligatoriamente al realizar una espirometría, una de las principales pruebas utilizadas para evaluar el funcionamiento de los pulmones. El consenso busca unificar criterios para la práctica clínica y la investigación en distintos países.
La recomendación fue elaborada por especialistas de la Lung Health Taskforce, impulsada por el Foro Internacional de Sociedades Respiratorias (FIRS), con participación de la Iniciativa Global de Función Pulmonar. Las conclusiones fueron presentadas durante el Congreso de la Sociedad Europea de Respiración (ERS) 2026, que se desarrolla en Barcelona.
Las variables consideradas imprescindibles son edad, sexo asignado al nacer, talla, peso, tabaquismo, consumo de cigarrillos electrónicos, diagnóstico respiratorio, presencia de síntomas respiratorios agudos, utilización de medicación inhalada y fecha en que se realiza la prueba.
El objetivo de establecer este registro común es mejorar la calidad y comparabilidad de los resultados obtenidos mediante espirometría, tanto en la atención médica como en estudios científicos internacionales.
Qué debe registrarse
La espirometría permite medir diferentes aspectos del flujo de aire que entra y sale de los pulmones y es una herramienta fundamental para detectar y controlar enfermedades respiratorias.
Para interpretar adecuadamente sus resultados, los especialistas consideran necesario disponer de información básica sobre las características físicas de la persona, sus antecedentes y su situación respiratoria al momento del examen.
Entre los datos que deberán quedar registrados figuran la edad, sexo asignado al nacer, estatura y peso, además de antecedentes relacionados con el consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos.
También se deberá consignar si existe un diagnóstico respiratorio previo, si la persona presenta síntomas respiratorios agudos al momento de realizarse la prueba y si utiliza medicamentos administrados mediante inhalación. La fecha exacta del examen completa el conjunto de variables consideradas obligatorias.
Otros factores quedaron fuera de la lista
Durante el proceso de elaboración del consenso también fueron analizadas otras características que podrían influir en la función pulmonar. Sin embargo, no alcanzaron el nivel de acuerdo necesario para convertirse en variables de registro obligatorio.
Entre ellas se encuentran la altitud, el entorno urbano o rural, el peso al nacer, el perímetro de cintura y la etnia.
Judith Garcia-Aymerich, exsecretaria general de la Sociedad Europea de Respiración, integrante de la Sociedad Catalana de Neumología y subdirectora de ISGlobal, explicó que la falta de consenso sobre estas variables no significa que sean irrelevantes.
El principal problema, según la especialista, está en las dificultades para establecer definiciones y métodos de medición que puedan aplicarse de manera uniforme en diferentes países y poblaciones.
La etnia no debe explicar por sí sola las diferencias
Uno de los aspectos que los expertos consideran especialmente importante es la manera en que se interpretan las diferencias observadas en la función pulmonar entre distintas poblaciones.
El consenso plantea que estas variaciones no deben atribuirse automáticamente a la etnia. En cambio, recomienda prestar mayor atención a las condiciones ambientales, sociales y estructurales que pueden influir sobre la salud respiratoria.
Factores como el lugar y las condiciones en que vive una persona, la exposición a contaminantes, las condiciones laborales y otros determinantes sociales pueden tener un papel relevante en la función pulmonar.
Los especialistas también subrayan la necesidad de que las herramientas utilizadas para evaluar la salud respiratoria sean prácticas, aplicables y no estigmaticen a poblaciones vulnerables.
La propuesta busca encontrar un equilibrio entre el rigor científico y la posibilidad de incorporar estos criterios de manera efectiva en hospitales, centros de salud y proyectos de investigación.
Pacientes, médicos e investigadores
El consenso fue presentado en el marco del Congreso ERS 2026, que se celebra en Barcelona bajo el lema "Unidos por una mejor respiración: colaboración entre pacientes, profesionales clínicos e investigadores".
La copresidenta del encuentro científico, Rosa Faner, destacó la importancia de fortalecer la colaboración entre pacientes, profesionales de la salud e investigadores para mejorar tanto la investigación como los tratamientos y la atención respiratoria.
En la misma línea, Ferran Barbé, copresidente del congreso, reclamó una participación efectiva de los pacientes en las diferentes etapas de la investigación, así como en la planificación de las políticas sanitarias y la organización de los servicios de salud.
El encuentro también marca el inicio de una nueva etapa para la Sociedad Europea de Respiración, cuya presidencia para el período 2026-2027 está a cargo de Marc Miravitlles, miembro de la Sociedad Catalana de Neumología e investigador principal del grupo de Neumología del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR).
Miravitlles señaló que entre las prioridades de su gestión estarán el fortalecimiento de la educación, la investigación y la promoción de la salud respiratoria, además de impulsar la cooperación científica internacional y avanzar en la prevención y detección temprana de las enfermedades respiratorias.
El nuevo consenso pretende convertirse así en una referencia internacional para que la información obtenida mediante la espirometría pueda ser más homogénea, comparable y útil para detectar y comprender los problemas respiratorios, incorporando además una mirada que considere las condiciones ambientales y sociales de cada población.
Fuente: Europa Press.



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