Hoy se firmó la Estrategia Nacional de Lucha contra la Corrupción. El documento fue firmado por el Presidente Santiago Peña y el Vicepresidente Pedro Alliana, el Presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre y el Contralor General de la República, Camilo Benítez.
“Hoy presentamos esta estrategia de combate a la corrupción, resultado de una confluencia de voces de las autoridades de todos los poderes del Estado con más de 68 páginas de proyectos y programas para enfrentar este enorme desafío”, dijo el Presidente Peña.
Explicó que la iniciativa busca crear un espacio de consenso para que se convierta en una hoja de ruta con tareas, compromisos y objetivos medibles. Involucra y desafía a la sociedad para su ejecución y control, construyendo así una mejor política pública.
«La idea es establecer una verdadera estrategia contra la corrupción que se base en un diálogo entre instituciones y ciudadanía para que podamos crear entre todos los paraguayos una gran política pública que coloque decisivamente la lucha contra la corrupción en el centro de la agenda de políticas públicas», afirmó. presunto.
Sobre este punto, afirmó que su deseo es que este documento marque el inicio de un proceso de profunda transformación nacional y que hacia el futuro miremos hacia atrás e identifiquemos este momento como un hito que permitió al Paraguay convertirse en un país libre, soberano y justo. país.
En otro momento, el Presidente admitió que cada día se enfrentan tremendas dificultades pero que, según dijo, no pueden llevar a la resignación y la rendición, sino por el contrario, a soñar con un Paraguay nuevo y renacido.
En ese sentido, destacó la necesidad de cambiar la realidad, conducir a la nación hacia el destino de la grandeza y enfrentar a quienes usurpan los bienes públicos. También dijo que un país no puede renacer sin enfrentar la corrupción pública.
«La corrupción es un mal endémico y perverso. Perjudica a todos los sectores, principalmente a los más vulnerables, de ahí la importancia del diálogo y el debate», indicó el Jefe de Estado.
Es una enfermedad que erosiona el tejido social pero cuyas primeras víctimas son los más desprotegidos, a quienes el Estado debe cuidar sobre todo. Consciente de ello, añadió, “mi gobierno había decidido emprender una lucha frontal contra la corrupción invitando a los demás poderes del Estado a sumarse a esta tarea titánica en un esfuerzo común y conjunto”.
El Presidente dijo que todas las autoridades coinciden en que la corrupción es un problema que requiere de una ecuación coordinada, multidisciplinaria y transversal del Estado para desterrarla de sus instituciones.
Ese futuro mejor debe tener a la corrupción como enemigo declarado. En ese sentido, reconoció que Paraguay ha logrado avances importantes en los últimos tiempos. Sin embargo, sostuvo que son insuficientes porque los ciudadanos esperan y merecen mucho más.
Señaló que los esfuerzos del Estado de forma aislada no son suficientes. En ese contexto, mencionó que una verdadera lucha contra la corrupción requiere de una acción colectiva en la que participen todos los niveles de la sociedad.
En la misma línea, el Presidente sostuvo que es imperativo establecer una política pública que sistematice y coordine la lucha contra la corrupción e incluya a todos los poderes del Estado, los medios de comunicación, el sector académico y toda la sociedad civil.



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