El sujeto se comprometió y aceptó el pago, pero solamente abonó una cuota en setiembre del año pasado, según dijo la desesperada madre que en este momento tiene problemas para mantener a sus hijos pequeños.

Contó que quedó a vivir en la casa de la exsuegra con sus tres hijos, en el barrio 23 de Octubre, pero al poco tiempo fue echada por la misma y fue a la casa de su madre en el barrio Santo Domingo. Afirmó que la Policía sabe todos los movimientos de Benítez Frutos, pero que probablemente está recibiendo algún emolumento para no detenerlo y ponerlo a cargo del juez que lo declaró en rebeldía por incumplimiento del deber legal alimentario.

La notificación llegó al departamento de informática de la policía el 14 de julio del corriente año, pero hasta la fecha no se dio cumplimiento al auto interlocutorio de referencia. La deuda actual es de G. 9.600.000, según dijo la mujer.