“El único límite razonable debe ser el respeto a la democracia y a los derechos humanos. Con mucha preocupación estoy siguiendo los eventos de los últimos sucesos en Venezuela. Siempre he buscado darle voz al sufrido pueblo venezolano, y esta vez no será la excepción. La coherencia no puede dejarse de lado al último minuto. Cuando asoma un camino de salida, un intento de esperanza con la realización de unas elecciones con la oposición, vimos rápidamente apagada esa ilusión con la inhabilitación de María Corina Machado. Este es un hecho que choca de frente y escandalosamente con la letra clara de los derechos humanos”, sentenció.