Descrito como "antibritánico" y pro-Putin, Smith fue sorprendido transmitiendo información confidencial a la embajada rusa en la capital alemana a través de su teléfono móvil. El juez Mark Wall del tribunal penal de Old Bailey leyó la condena al final del juicio. "Rusia le pagó por su traición", sentenció el juez.
Smith se había declarado culpable de ocho cargos y justificó sus actos diciendo que quería vengarse de la embajada porque se sentía maltratado.



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