El mandatario afirmó que el programa representa uno de los principales pilares de su gestión y recordó que fue impulsado al inicio de su mandato con el propósito de garantizar alimentación escolar a estudiantes de instituciones públicas en todo el país. Según indicó, actualmente más de un millón de niños y adolescentes reciben diariamente desayuno, almuerzo y merienda, al tiempo que la iniciativa genera movimiento económico para productores de la agricultura familiar, pequeñas empresas y otros sectores vinculados a la provisión de alimentos.
Peña sostuvo que los primeros efectos ya comienzan a observarse en el ámbito educativo y señaló que existen indicadores que reflejan una reducción de la deserción escolar y un incremento en la matrícula del sistema público, fenómeno que atribuyó a las mejoras implementadas en alimentación, infraestructura y entrega de útiles escolares. Añadió que los beneficios más importantes se verán en los próximos años, cuando una generación completa haya pasado por el programa.
Al responder a los cuestionamientos sobre el manejo de los fondos, el jefe de Estado defendió el modelo actual, en el que el Ministerio de Desarrollo Social administra una parte de los recursos y las gobernaciones ejecutan el resto. A su criterio, este esquema combina coordinación nacional con descentralización y debe fortalecerse en lugar de modificarse. También señaló que uno de los desafíos es ampliar la participación de la agricultura familiar campesina dentro de la cadena de abastecimiento.
En otro momento, Peña evitó profundizar sobre la reciente controversia diplomática con Brasil y se limitó a señalar que la posición oficial del Gobierno ya fue expresada por la Cancillería, insistiendo en que las relaciones entre Estados deben conducirse por los canales institucionales.
Respecto al anunciado paro de médicos previsto para finales de agosto, afirmó que el Gobierno mantiene inversiones en infraestructura hospitalaria, adquisición de medicamentos y mejoras en las condiciones laborales del personal de salud. Reconoció que persisten deudas con empresas proveedoras, aunque aseguró que el objetivo es regularizar completamente esos compromisos durante el próximo año.
Sobre el debate legislativo en torno al préstamo de USD 75 millones destinado a obras viales, el presidente sostuvo que se trata de una discusión exclusiva entre la Cámara de Diputados y el Senado, sin intervención del Poder Ejecutivo.
En materia internacional, informó que mantuvo una conversación con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que analizaron la agenda bilateral, proyectos de cooperación y acciones conjuntas en seguridad, defensa y desarrollo económico. También destacó la reunión mantenida por el vicepresidente Pedro Alliana con el jefe de la diplomacia estadounidense, calificándola como un paso importante para fortalecer la relación entre ambos países.
Finalmente, Peña descartó impulsar cambios al límite legal del déficit fiscal y reafirmó el compromiso de su administración de reducirlo al 1,5% del Producto Interno Bruto para 2028. Explicó que, pese a la desaceleración de la recaudación tributaria, el Gobierno decidió preservar el financiamiento de programas considerados prioritarios, como Hambre Cero y la provisión de medicamentos, mientras avanza con medidas de racionalización del gasto público.
El Nacional



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