En julio del pasado año había sido trasladado al santuario alemán donde ha fallecido este magnífico ejemplar de oso pardo de unos 350 kilos de peso, que compartió décadas con su compañera ‘Luna’ en las instalaciones municipales.

En las instalaciones de Baviera estuvo acompañado de otros osos pardos llegados de diferentes puntos de Europa con historias, en algún caso, menos amables que la existencia que tuvo en León donde, eso sí, vivió en una jaula donde era visitado por los escolares que encuentran en el Coto Escolar un pequeño reducto de diferentes especies. EFE