Navalny, que ya dijo ayer que esperaba una sentencia "estalinista" , fue juzgado en la prisión de la región de Vladímir -a 200 kilómetros de Moscú-, en la que ya cumple nueve años por estafa, tendrá que cumplir la pena en una cárcel con régimen especial, donde se recluye a los presos con cadenas perpetuas.