La gestión de Rubén Rojas fue una de las más cuestionadas de los municipios de Alto Paraná. Incluso, un grupo de concejales presentó en el 2020, 14 motivos para pedir la intervención de la Comuna. Las casuales fueron presentadas ante el Ministerio Público, y uno de los expedientes se encuentra en este momento en la Unidad Anticorrupción del Ministerio Público, en Asunción.

Una de las denuncias tiene que ver con la modificación del presupuesto sin autorización de la Junta Municipal, que también terminó con una denuncia. También hay otra denuncia que habla de la existencia de planilleros en la institución, quienes no cumplen ninguna función, pero perciben un salario. Además, se menciona la concesión irregular de estudios de ojos y oídos para la expedición de registros de conducir a una clínica privada.

Igualmente, la Municipalidad adjudicó a una empresa la perforación de 17 pozos artesianos en distintas zonas de la ciudad, pero se criticó duramente el elevadísimo costo, ya que en otros municipios la misma faena se realiza por G. 130 millones en el peor de los casos. Sin embargo, la Comuna no ha dado respuestas del porqué la suma de los que serán hechos en dicho municipio cuestan más de G. 300 millones.

Como broche de oro, en octubre último, el intendente Rubén Rojas solicitó el préstamo de G. 3.000 millones para pago a funcionarios, lo que no está permitido por ley, ya que se trata de gastos corrientes, alegando una baja recaudación.

A pesar de las numerosas denuncias e indicios de corrupción, ni el Ministerio Público ni la Contraloría General de la República han iniciado una investigación.

El próximo 9 de noviembre, Nelson Cano asumirá en la Comuna hernandariense, heredando todas las falencias de la administración de Rojas.