"Hay que pensar cómo vamos a resolver los problemas del partido, cómo sentarnos en la mesa y bajar la polarización, cómo podemos escucharnos y reconocernos mutuamente, porque si esta actitud no predomina podemos sufrir una dispersión, una diáspora", manifestó.
Duarte Frutos sostuvo que el desafío de la dirigencia debe centrarse en encontrar soluciones a los conflictos internos, antes que en excluir a quienes mantienen posiciones diferentes.
Sus declaraciones se dan en medio del debate sobre el futuro del movimiento Honor Colorado y las decisiones de su líder, Horacio Cartes, de cara al próximo escenario electoral.
Cartes no se retira de la política
Por otra parte, Duarte Frutos rechazó la interpretación de que Cartes se haya retirado de la política, en respuesta a las declaraciones del ministro del Interior, Enrique Riera, sobre el futuro político del titular de la ANR.
"Él no se retiró de la política, él retiró su movimiento del proceso electoral y queda como presidente del partido como un árbitro. Si quería retirarse de la política hubiera renunciado a la presidencia del partido", expresó.
El exmandatario destacó la permanencia de Cartes en la actividad política, incluso después de derrotas electorales y de los cuestionamientos que enfrentó. A su criterio, el titular del Partido Colorado mantiene una fuerte vocación política y no tiene intención de alejarse de ese ámbito.
"Creo que la vocación política, el deseo de estar con la gente, es una actitud que está prendida en la conciencia y en la acción y en el propósito de Horacio. No va a dejar la política", agregó.
Descarta presidir la ANR
En cuanto a sus propias aspiraciones, Duarte Frutos descartó tener interés en competir por la presidencia de la ANR, aunque aseguró que seguirá participando activamente en la política partidaria.
"Puedo ser, pero no tengo ninguna pretensión en ese sentido, me gustaría ser miembro de la Junta, politicokue ndaipori. Voy a morir en la política, tengo una gran vocación política, siempre voy a estar y contribuir en mi partido", afirmó.
De esta manera, el expresidente planteó la necesidad de recomponer el diálogo entre los sectores colorados y evitar que las diferencias internas deriven en una mayor fragmentación partidaria.





