La continuidad de Benítez al frente de la Contraloría se produjo con el respaldo del oficialismo colorado y sus aliados, pese a los cuestionamientos de sectores opositores sobre su gestión y su actuación en casos que involucran a autoridades municipales. 

Entre las críticas planteadas se encuentran sus actuaciones en el proceso que derivó en la destitución del exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, así como los señalamientos sobre un supuesto trato diferenciado hacia intendentes vinculados al oficialismo.

Torres, por su parte, se desempeñó anteriormente como director de Declaraciones Juradas de Bienes y Rentas en la institución y ahora ocupará el segundo cargo de mayor responsabilidad dentro del órgano de control.

Tras el juramento, legisladores de sectores del tercer espacio se negaron a saludar a Benítez, en una señal de rechazo a su continuidad y a la influencia del cartismo en la conducción de la Contraloría.

Camilo Benítez, Raúl Latorre y Armando Torres. Camilo Benítez, Raúl Latorre y Armando Torres.