El anuncio oficial se difundió a través del portal gubernamental 19 Digital, donde se indicó que «con motivo de la Conmemoración de nuestro 19 Aniversario, han retornado a sus hogares y familias decenas de Personas que permanecían en resguardo de las Autoridades Pertinentes».
El comunicado describió la medida como «símbolo de nuestro invariable compromiso con el encuentro, la paz y el derecho de todos a una convivencia familiar y comunitaria, respetuosa y tranquila».
La excarcelación se produce un día después de que la Embajada de Estados Unidos en Managua publicara un mensaje en redes sociales destacando que, tras la liberación de presos políticos en Venezuela, en Nicaragua más de 60 personas seguían «injustamente detenidas o desaparecidas», incluyendo pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos. El texto concluía: «¡La paz sólo es posible en libertad!».
Organizaciones independientes y medios locales confirmaron la liberación de al menos 20 a 30 presos políticos, tras verificación con familiares.
Entre los nombres reportados por EFE figuran opositores como Jessica Palacios, Mauricio Alonso, Mario Rodríguez Serrano, Pedro López, María José Rojas, Óscar Velásquez y el pastor evangélico Rudy Palacios.
Sin embargo, figuras prominentes como Carlos Brenes o Beyker Ferreti no aparecen en las listas iniciales.
El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas y otros grupos verificaron las salidas, aunque el número exacto y los detalles completos permanecen sin confirmación oficial. Algunos liberados deberán presentarse diariamente en comisarías locales para firmar registros, una condición similar a excarcelaciones previas.
El Departamento de Estado de Estados Unidos respondió con un comunicado crítico: «Hoy, la brutal dictadura de Murillo-Ortega ‘celebra’ 19 años de lo que debía haber sido un mandato democrático de cinco años.
Los nicaragüenses votaron por un presidente en 2006, no por toda una vida de una dinastía ilegítima. Reescribir la Constitución y aplastar la disidencia no borrará las aspiraciones de los nicaragüenses de vivir libres».
La medida llega en un contexto de creciente presión internacional sobre el régimen sandinista, agravado por la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela mediante una operación militar estadounidense y el cambio regional en América Latina.
A finales de noviembre de 2025 ya se habían producido excarcelaciones parciales ante el endurecimiento de la Administración Trump, que incluye amenazas de sanciones comerciales y aranceles elevados.
Muchos de los liberados pertenecen a sectores religiosos, vinculados a la archidiócesis del obispo Rolando Álvarez, o son activistas democráticos y un veterano alcalde liberal. Organizaciones de derechos humanos mantienen que aún quedan más de 60 presos políticos en cárceles nicaragüenses.
La excarcelación, presentada por el Gobierno como un gesto de reconciliación, es interpretada por opositores y observadores internacionales como una respuesta táctica a la presión externa, sin cambios estructurales en el control autoritario del poder.



COMENTARIOS