El doctor Martínez Simón se convirtió en preopinante en el caso del fiscal Silvio Alegre, debido a que su colega Manuel Ramírez Candia se enojó por el resultado de la primera votación que terminó con la absolución de la fiscala Fátima Villasboa.

“Presidente, yo ya no voy a emitir mi voto. Voy a sumarme, adherirme, es por el resultado de la votación anterior”, dijo Ramírez Candia. Luego, el presidente del JEM, Rodrigo Blanco cedió el uso de la palabra al ministro Alberto Martínez Simón.

“La gran recarga laboral en la unidad a su cargo, entendemos que este no es idóneo a efectos de justificar una demora de tantos años para la desestimación. Quiero hacer alusión, tal cual dije el caso anterior, que tampoco en este caso hubo un encuadre de la conducta del fiscal Silvio Alegre en el marco de una campaña de apriete con respecto a los ciudadanos afectados. Sin embargo, me es muy claro, como en el caso anterior, que no existe una razonabilidad en el tiempo que se tardaron en la presentación de las desestimaciones y que las mismas se dieron ante una notoria publicidad a quien formulado estas denuncias”, dijo Martínez Simón, que fue muy claro y sencillo en su explicación.

“Creo que todos los paraguayos y paraguayas estamos siempre exigiendo a nuestras autoridades conductas idóneas, eficaces y en este caso no es la excepción. Creo que nuestros fiscales, nuestros jueces tienen que actuar en forma idónea y cuando se presentan estos casos de aviesa dilación en la presentación de escritos, que son muy evidentes ante la falta de una inequívoca actuación criminal o delictual de los particulares afectados, en ejecución de los principios tiene que realizar en cada uno de los casos”, afirmó.

“Reitero, no veo una conducta del fiscal para el apriete, si veo una conducta negligente por la presentación tan tardía de estos requerimientos conclusivos, que tendrían que haber terminado a efectos de levantar esa situación, la traba de un juicio penal. Se dice que esto no causa agravio, pero sabemos perfectamente desde el punto de vista práctico, de cualquier persona que tenga un proceso penal no va a vivir tranquilo, hasta tanto ese proceso penal concluya y se conozca su desvinculación. En caso de ser condenado deberá cumplir la condena impuesta”, expresó el ministro que votó por el apercibimiento de Alegre. Le respaldó Ramírez Candia.