Rosely es viuda de Rony Chimenes Pavao, hermano de Jarvis. Ella, en condominio con sus hijos Rony Ryan Silva Pavao, Raykka Rihanna Silva Pavao y Ronny Raykonny Silva Pavao tienen la titularidad de la Estancia Iglesita; pero ésta en realidad forma parte del patrimonio de la organización criminal.
Este establecimiento rural era bastante concurrido por los administradores de la organización criminal, pues se trata de uno de los establecimientos rurales más utilizados para la realización de traslado de animales, ventas simuladas, crías, engordes y demás actividades ganaderas.
La estancia es mencionada en el manuscrito hallado en la celda de Jarvis Chimenes Pavao como “Faz. Igresinha. 880.657“.
¿Cómo se originó todo?
Para entender cómo llegó a convertirse en testaferro de la organización, es necesario remontarnos al pasado de Jarvis Chimenes. Este lideró una organización criminal dedicada al tráfico internacional de drogas y quien fue considerado como el principal proveedor de drogas de Santa Catarina, Brasil, durante la última década del siglo pasado. Uno de los primeros eventos de tráfico de drogas en el que se vio involucrado Jarvis, data del 1994, ocasión en la que fue detenido en la ciudad de Camboriú, cuando transportaba 25 kilos de cocaína, hecho que lo llevó a cumplir una condena de tres años en Brasil.
Tras cumplir esa condena, Jarvis se estableció de manera permanente en Pedro Juan Caballero, Amambay, desde el año 1997 aproximadamente, donde no solo encontró un entorno propicio para iniciar una nueva etapa de sus actividades ilícitas, también utilizó su estatus previo y recursos acumulados para montar una empresa de exportación de bebidas denominada “Mista”. Según las autoridades brasileñas, esta empresa no solo operaba como una fachada legal, sino que también servía como plataforma para encubrir el envío de drogas a otros países de la región. Su presencia en la ciudad y la operación de este negocio facilitaron sus operaciones clandestinas y su capacidad para evadir la atención de las autoridades nacionales e internacionales .
También incursionó en el sector agroganadero, inicialmente en la zona norte del país, llevando a cabo diversas transacciones comerciales que, en apariencia, eran completamente legales y propias del negocio ganadero. Estas actividades fueron registradas y manejadas a través del sistema financiero paraguayo, lo que le permitió generar una fachada de legitimidad en sus ingresos. Mediante esta estrategia, Jarvis logró simular que sus ingresos eran producto de actividades económicas lícitas como por ejemplo la cría y reproducción de ganado; engorde de ganado; compra y venta de animales, etc.
A finales de 2009 Jarvis fue detenido en Concepción y procesado en el marco del operativo “Capricornio”; señalado de ocultar y disimular las ganancias obtenidas antes y después del 2004, provenientes del narcotráfico en Brasil, a través de la creación y funcionamiento de empresas en Paraguay, dedicadas a rubros comerciales, adquisición de bienes muebles e inmuebles siendo la cabeza y el encargado de dirigir la organización con su socio comercial Fernando Bitencourt.
En 2010, la Policía Federal de Brasil realizó incautaciones de cargamentos de cocaína, que totalizaron 175 kilogramos, durante la Operación Matriz, en la que Jarvis fue señalado como el líder de un esquema de tráfico internacional de drogas provenientes de países andinos productores de cocaína, el cual tenía como asiento a nuestro país, pero operaba en los Estados de Caixas do Sul, Sorocaba, Cuiabá y Ponta Porã, de Brasil.
Finalmente, Jarvis fue condenado a 13 años, 6 meses y 15 días de cárcel en Brasil por tráfico internacional de sustancias estupefacientes, y también recibió otra condena por la justicia del vecino país, de 16 años y 5 meses de prisión por los crímenes de tráfico y asociación internacional para el tráfico de drogas.
Dirigía el lavado desde la prisión
A pesar de estar recluido en la Penitenciaría Federal de Porto Velho, las autoridades brasileñas detectaron que Jarvis continuaba dedicándose a la práctica de innumerables crímenes, sobre todo el mantenimiento de una fuerte y bien estructurada organización criminal, que se encargaba del movimiento de valores de manera ilegal y la ocultación del patrimonio obtenido durante su vida de narcotraficante.
En el marco de esa investigación, se detectó que había adquirido una considerable cantidad de bienes en Paraguay, incluyendo vehículos, inmuebles y ganado. Estos activos no solo servían para blanquear los ingresos provenientes del narcotráfico, sino que también contribuían a fortalecer su posición económica. Su red criminal no solo se limitaba a sus familiares, sino que también incluía colaboradores de confianza y operativos que aseguraban el flujo constante de drogas y dinero.
A partir del procesamiento de las informaciones iniciales se obtuvieron datos sobre las propiedades inmobiliarias ubicadas en territorio paraguayo, específicamente en el Departamento de Amambay, Concepción, Alto Paraná, Alto Paraguay, Central y Asunción, adquiridas por miembros de la organización criminal de Jarvis: Estancia 4 Filhos, ubicada en el Distrito de Yby Yaú; Estancia Salmo 23, ubicada en el Distrito de Bella Vista Norte; Estancia Ramonita Pavao, ubicada en Lorito Picada, Amambay; Estancia Negla Poty, ubicada en Yby Yaú; Estancia Villa Loma, ubicada entre los límites de Sargento José Félix López, y San Carlos del Apa, Concepción; y Estancia El Tigre, ubicada en el Departamento de Alto Paraguay, zona de Agua Dulce, Lagerenza. Todos estos establecimientos contaban con pistas clandestinas de aterrizajes, por ende, eran utilizados como base de operaciones para el tráfico de drogas.
La estructura
El clan familiar liderado por Jarvis está integrado por: Nair Chimenes (madre), Paulo Larson Dias (padrastro), Tallessa Ariany Santos Da Silva Pavao (esposa), Alexandre Rodrigo Chimenes Larson (hermano), Luan Pavao Nascimento (hijo), Suellen Monique Martínez Pavao (hija) y Juan Leandro Marqués Alvarenga (yerno), quienes realizaban visitas semanales a las unidades penitenciarias para recibir orientaciones e informaciones de parte de Jarvis Chimenes y estas a su vez ser tramitadas a terceros.
“Estancia Iglesinha”
Volviendo a la actualidad, la hoy acusada se desempeñaba como administradora y testaferro de uno de los establecimientos rurales adquiridos por la organización. De conformidad a datos proveídos por el Servicio Nacional de Salud y Calidad Animal (Senacsa), en 2018 Ronny Chimenes Pavao figuraba como propietario de la estancia Iglesita, de Bella Vista, con setenta y nueve cabezas de ganado.
Este fue asesinado el 15 de marzo de 2017 en Ponta Pora, Brasil tras esto, el 14 de agosto de 2017, fueron declarados como herederos Rosely Messias Da Silva Pavao, Ronny Ryan Silva Pavao, Ronny Rayonny Silva Pavao, Raykka Rihanna Silva Pavao (estos tres últimos, hijos del fallecido y de Rosely).
El establecimiento rural identificado como “Estancia Iglesinha” fue allanado por sospechas de estar relacionado a las actividades criminales de Jarvis, el 11 de julio de 2023, oportunidad en la que se constató la existencia de ganado vacuno y equinos, distribuidos en varias dependencias del establecimiento.
El establecimiento, si bien se encuentra a nombre de Rosely, pertenece en realidad a la organización criminal y Luan Chimenes Nascimento era el encargado de administrar e incluso de recibir los pagos por el arrendamiento de la propiedad.
El Observador



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