Monseñor Cristino Ramos González, nuevo obispo de la Diócesis de Concepción y, se reunió por primera vez con las familias de Edelio Morínigo, Félix Urbieta y Óscar Denis, quienes permanecen desaparecidos tras haber sido secuestrados en el norte del país.

El encuentro constituye el primer acercamiento formal del religioso con los familiares desde que asumió el gobierno pastoral de la diócesis, en julio de este año. Durante su toma de posesión, Ramos ya había dedicado un momento de su mensaje a recordar a los tres paraguayos y pidió que sus historias no sean relegadas al olvido.

La reunión se produce en un contexto de creciente preocupación de los familiares por la falta de avances en las investigaciones y la búsqueda. En julio, Beatriz Denis, hija de Óscar Denis, cuestionó que el presidente Santiago Peña no haya mencionado a los secuestrados durante su informe de gestión ante el Congreso y reclamó que los casos sean tratados como una causa de Estado.

Nuevo obispo de Concepción se reúne con familias de secuestrados. Foto: X Nuevo obispo de Concepción se reúne con familias de secuestrados. Foto: X

Años de incertidumbre

Edelio Morínigo, suboficial de Policía, fue secuestrado el 5 de julio de 2014; el ganadero Félix Urbieta fue llevado contra su voluntad el 12 de octubre de 2016, mientras que el exvicepresidente Óscar Denis fue secuestrado el 9 de septiembre de 2020, en la estancia Tranquerita. Hasta ahora no se ha determinado el paradero de ninguno de los tres.

La situación de las familias volvió a cobrar relevancia durante la llegada del nuevo obispo. Beatriz Denis había valorado previamente que Ramos recordara a las víctimas durante su asunción y consideró ese gesto como una señal de esperanza para quienes continúan aguardando respuestas.

Nuevo obispo de Concepción se reúne con familias de secuestrados. Foto: X Nuevo obispo de Concepción se reúne con familias de secuestrados. Foto: X

Un nuevo liderazgo para la diócesis

Ramos fue ordenado obispo y asumió oficialmente la conducción de la Diócesis de Concepción y Amambay el 4 de julio de 2026, en una ceremonia realizada en la Catedral de Concepción. Su llegada estuvo acompañada de un llamado a enfrentar problemas sociales como la pobreza y la exclusión que afectan a las comunidades del norte.

El encuentro con los familiares de los desaparecidos se suma así a las primeras acciones pastorales del nuevo obispo, quien desde el inicio de su gestión colocó la situación de los secuestrados entre las cuestiones que requieren atención y acompañamiento de la Iglesia en la región.